Leryn y Piers se encontraban en la posada, que ya había amanecido.
- Te lo dije. Eve y Claire se han ido con Reginleif. –dice Piers.
- No te preocupes. Estarán bien. Están con un Eidolancer, ¿recuerdas? –responde Leryn.
- En cuanto gane el Coloso vamos a buscarlos.
- ¡Claro! Sé como ir perfectamente al Monte Deran. Seguro que estarán en el Pico de la Luna Fulgurante. Muchas historias de Eidolon vienen de allí. ¡Y no creas que ganarás el Coloso! ¡No pienso cortarme ni un pelo, no podrás conmigo!
- Ja, ja, ja. Pues eso, gano el Coloso y vamos al Monte Deran.
- ¡Veremos quién gana! –se ríe Leryn.
Ambos se prepararon y se dirigieron al Coliseo. Eran ya las últimas batallas, únicamente quedaban 8 guerreros. Y ya no había peligro de Krad, se había retirado. La gente animaba mucho a un tal Bowk, un Assasin que ha ganado varias veces el Coloso. Dio comienzo la ronda de cuartos de final, y afortunadamente Leryn y Piers no tuvieron que enfrentarse, y ninguno se enfrentó al tal Bowk. Pasaron los tres a semifinales, junto a un tal Ryze, un Wizard que nunca antes había participado en un Coloso. Leryn tenía que enfrentarse a Bowk, y Piers a Ryze. Durante el tiempo de preparación, Leryn y Piers salieron fuera.
- Estamos en la final casi. Si pasamos esta ronda, nos enfrentamos en la final. Entonces, te callaré la boca. –dice Leryn.
- ¡O yo a tí! ¡Machacaré al Wizard ese aunque solo sea para demostrarte después que soy el mejor! ¡Ni se te ocurra perder contra ese Assasin! –responde Piers animadamente.
- Lo tengo muy difícil. Las Fighter nos caracterizamos por velocidad más que por fuerza... pero el Assasin es el guerrero más rápido. Además, este Assasin es bueno.
- ¡Tú eres mejor! ¡Quiero que le ganes!
- Vamos a luchar en la final, Piers. Cueste lo que cueste.
- ¡Prometido! ¡Las promesas dan motivación! ¡Voy a ganar el Coloso!
- Eso no puedo afirmártelo, pero sí que nos veremos en la final.
Se oyó la voz que llamó a los primeros combatientes, Bowk y Leryn. Piers le deseó suerte y Leryn entró en la arena, motivada. Al otro lado estaba Bowk, esperando el comienzo de la batalla.
Empezó la batalla, y ambos se quedaron completamente quietos, esperando que el otro ataque. Al ver que Leryn no le atacaba, Bowk empezó a correr hacia ella. Leryn le esperaba, en guardia. Cuando Bowk estaba justo frente a ella, se detuvo en seco, de nuevo a esperar un ataque. Leryn seguía quieta. No quitaba los ojos de las manos de Bowk, ni Bowk dejaba de mirar los pies de Leryn. Ella hizo un suave movimiento con el pie izquierdo. Bowk se esperó una patada, por lo que se movió hacia la derecha y se dispuso a clavarle las cuchillas, pero fue sorprendido por un rodillazo con la pierna derecha, que frenó su ataque, y rematado con una fuerte patada en la cara. Antes de que cayese, Leryn se deslizó por el suelo y puso los pies en alto, de modo que Bowk cayó sobre sus pies. Leryn hizo fuerza con ellos hacia arriba, mandando a Bowk volando. Saltó, y continuó atacándole con patadas continuas en el aire, sin darle ni siquiera tiempo para reaccionar. Lo remató con una fuerte patada en el estómago que lo mandó disparado hacia el suelo. Leryn cayó tras él, y antes de que Bowk pudiese levantarse, presionó su cuello con el pie.
- Se acabó. –le dice Leryn.
- Nada mal. Pero aún no has vencido. Esto empieza ahora. –dice Bowk.
Bowk clavó un cuchillo en el pie de Leryn, haciendo que ésta lo retirase de su cuello, y levantándose. Ágilmente corrió contra ella, golpeándola con sus cuchillas antes de que ella pudiese contraatacar. Leryn cayó al suelo, y Bowk sobre ella, poniendo sus cuchillas sobre su cuello.
- Ahora te digo yo a tí que se acabó, Fighter. Pide tu último deseo. –susurra Bowk.
Leryn, sin contestar ni nada, se agarró con todas sus fuerzas a la espalda Bowk con las piernas, y con la mano derecha golpeó su muñeca haciendo que sus cuchillas cayesen. Bowk hacía un gran esfuerzo por librarse de la opresión, pero le faltaba fuerza. Leryn aflojó un poco, y se levantó rápidamente. Antes de que Bowk se levantase, le acertó en la cabeza con una fuerte patada, que lo hizo caer de nuevo al suelo. Ella se arrodilló encima de Bowk, hundiéndole la rodilla en el estómago, y con el otro pie volvió a apretar su cuello.
- Esto es lucha a muerte, no se acaba hasta que uno muere o se rinde. Y aún estoy vivo. –dice Bowk.
Leryn ignoró ese comentario completamente, y siguió en la posición que estaba. Bowk no podía hacer nada. Pasado un tiempo, cuando Bowk casi ya no podía respirar, levantó débilmente la mano y dijo con una voz muy pálida: “He perdido”. Leryn se apartó inmediatamente de él y le tendió la mano para ayudarle a levantarse, felicitándole por la batalla. Bowk se la rechazó, y simplemente dijo: “Mátame”. Leryn lo miró extrañada, pero antes de que dijesen nada unos soldados se llevaron a Bowk de la arena. Leryn abandonó la arena para reunirse con Piers.
- Buen combate, muy bueno. –le dijo Piers.
- No veas lo que me ha costado. He tenido que aprovechar cruciales milésimas de segundo para atacar. A la mínima, hubiese caído. –responde Leryn.
- Ahora me toca a mí patearle la cabeza al Wizard ese.
- Más te vale.
Se oyó la voz que indicaba el comienzo de la siguiente batalla, Piers contra Ryze. Piers, muy decidido, entró en la arena. El joven Wizard le aguardaba ya allí.
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